Las motocicletas Triumph llevan desde 1902 recorriendo las carreteras, pero es la Bonneville, modelo que rinde tributo a los récords de velocidad de Bonneville Salt Flats en Utah (EEUU), la que lleva vendiéndose 50 años manteniendo su ADN original.
Cada año van saliendo las nuevas generaciones de Bonneville y cada año se van mejorando detalles. Así, poco a poco se va bajando el peso de la moto, mejorando la ergonomía o reduciendo sus consumos y emisiones contaminantes, pero sin que deje de notarse ni un ápice que vamos subidos en una clásica Bonneville con su motor bicilíndrico en paralelo de 865 cm3 y 67 CV.

La Bonneville T100 se mantiene fiel al estilo de los años 60 con sus líneas tradicionales inconfundibles, sus llantas radiales y sonido característico. Cuenta con un motor completamente renovado con sistema de inyección de combustible, arranque suave y un dulce sonido procedente de sus dos escapes en forma de cerbatana. Las tapas del motor cromadas, el cuadro de instrumentos en negro con cuentarrevoluciones, el logotipo Triumph en el asiento y la pintura en dos tonos hacen el resto para conseguir que este modelo siga siendo único pasen los años que pasen…

En el apartado técnico, el motor bicilíndrico en paralelo a 360º está refrigerado por aire y lleva árbol de levas en cabeza, el conocido sistema DOHC, con sistema de inyección de la gasolina. Aquí nos llama poderosamente la atención que a la vista parece estar alimentada por los clásicos carburadores pero no, es sólo imagen. Dentro de lo que parecen los carburadores está el sistema de inyección, y es que la T100 está llena de detalles de este nivel, algo muy de agradecer al fabricante que se esmera en mantener el espíritu clásico. Proporciona el motor de 865 cc una potencia máxima de 67 CV a 7500 rpm y un par de 68 Nm a 5800 rpm, algo que con sus 230 kg de peso en orden de marcha transmite sensación de poderío a la hora de acelerarla. No es una R pero el empuje se nota desde la zona baja del cuentarrevoluciones; no hay falta de potencia en ningún momento. El consume urbano se cifra en 5.5 litros cada 100 Km, a 90 km/h en 4.2 litros y a 120 km/h 5.1, valores lógicos y cómodos para el usuario, que sabe que no tendrá un exceso de gasto en el apartado gasolineras. Con una capacidad del depósito de combustible de 16 litros podremos hacer unos cuantos kilómetros sin repostar.

Respecto a chasis y parte ciclo, el bastidor consiste en una cuna tubular de acero y basculante de doble brazo en tubo de acero. La rueda delantera es de 36 radios con unas medidas de 19 x 2,5 pulgadas, siendo la trasera de 40 radios y medidas 17 x 3,5 pulgadas. El neumático delantero es 100/90 R19 y el posterior 130/80 R17.

La amortiguación cumple bien su cometido pudiendo regularla según la carga. La suspensión delantera es por horquilla Kayaba de 41mm, con 120mm de recorrido, y la trasera doble amortiguador Kayaba cromado ajustable en precarga con 100 mm de recorrido. Para parar la motocicleta contamos con unos frenos delanteros de disco de 310 mm con pinza flotante Nissin de 2 pistones y detrás un disco de 255 mm con idéntica pinza.

El comportamiento en carretera es muy satisfactorio gracias a su par motor. Cuando la conducimos agradecemos sobremanera la comodidad de su asiento a tan sólo 775 mm de altura y la información del cuadro, que cuenta con velocímetro analógico y tacómetro con cuentakilómetros, reloj y ordenador de a bordo. Para maniobrar en ciudad también es buena. Una longitud de 2.230 mm, anchura del manillar de 740 mm y una altura sin retrovisores de 1100 mm nos dejan movernos sin dificultad entre los coches.

El precio de esta motocicleta es de 9.295 euros.

Vestuario:
Casco NZI Convert III
Guantes Hebo Intercity
Chaqueta Hebo Softshell lux

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