asturias | Auto Sprint - Part 6

Auto Sprint

El afan por dar el titulo de Marcas a Toyota, sin apenas ayuda de sus compañeros de equipo hicieron ir al limite a Carlos Sainz y a su Celica. Ambos fallaron en momentos decisivos y se esfumó el Cto.del Mundo que volvia a manos de un piloto Lancia, Juha Kankkunen.
Por contra en España al equipo oficial Lancia, con dos coches para Trelles y Pedro Diego, las cosas le salieron muy mal aprovechando la ocasion Jose Mª Ponce con su vetusto BMW M3 para llevarse a Canarias el título.
Trelles ya sin el Delta S4 y si con un Integrale, no pudo frenar a Jose Mª Bardolet que rompia la triunfal racha del Uruguayo.

Lo que tantos años soñamos los aficionados españoles lo conseguían Carlos Sainz y Luis Moya en este año 1990, un Campeonato del Mundo de Rallyes. Afinado y fiable, el Toyota Celica pudo con los Lancia, en una apasionante temporada que llevaba los rallyes al gran publico español con portadas de los medios de comunicacion no especializados.
Chus Puras abandonaba Ford y con un programa semi privado conseguía su primer titulo Nacional con un Delta Integrale ganando todas las pruebas que disputaba.
Menos competido que otros años, la Tierra tenia en Trelles a su domininador absoluto por tercer año consecutivo.

Nuevo recital para Lancia y de facil renovacion de titulo para Miki Biasion, que tambien recibia una evolucion a final de temporada con mejoras sustanciales para los proximos dos años. Carlos sainz con poca fiabilidad en su Toyota brillaba hasta donde le dejó la mecánica y superaba en no pocas ocasiones a su compañero Kankkunen. Se escaparon victorias cantadas para el madrileño.
Libres del dominio de Sainz, Pep Bassas por fin pudo imponer su M3 al Ford Sierra Cosworth oficial usado por Puras. Trelles volvía a imponer su Delta S4 en uno de los mejores años del Nacional de Tierra, disfrutando aun de coches como el RS 200 o el Maxi Turbo de Barreras.

Año de absoluto dominio de Lancia tanto con sus coches oficiales como con su equipo satélite la Jolly Club, y victoria aplastante de Massimo Biassion. A final de año lanzaban otra evolucion sobre su plurivictorioso modelo, que alejaba aún más a sus rivales. Kankkunen hacia debutar a un esperanzador Toyota Celica Gr.A.
Sainz repetía una cómoda victoria en el Nacional de Rallyes, y ampliaba su programa en el Mundial asombrando a todos con una exhibicion en el San Remo que le valia el fichaje por Toyota.
La tierra fue a manos de Gustavo Trelles con el S4 utilizado por Oñoro y que estuvo a punto de caer en manos de Carlos Sainz, al que solo las averias de su RS 200 alejoaron del triunfo.

Conocida la abolicion de los Gr.B las marcas tuvieron que adaptarse a la nueva normativa de Gr.A, basada en coches de serie. Lancia fue la mejor preparada con su Lancia Deta 4WD, y entre sus tres pilotos se jugaron el Campeonato, que revalidaba Kankkunen en el ultimo rallye.
En España esta vez sí Carlos Sainz contaba con el mejor coche para el asfalto el Ford Sierra Costworth con el que tomaba parte en tres pruebas del Mundial destacando en Portugal.
Juan Carlos Oñoro, el cuñado de Carlos ganaba sin dificultad en la Tierra con el Lancia Delta S4 de Jolly Club, sobre el Ibiza Bimotor de Servia.

1986 fué un año de tragedias dentro del Mundial de Rallyes y significaron la abolicion de los Gr. B y el abandono de Audi y Ford de sus programas. La muerte de Toivonen y Cresto en Corcega, y los tres muertos atropellados en Portugal marcaron el campeonato más polemico de la historia resuelto en los tribunales a favor del joven Kankkunen, frente a Marku Alen.
La fragilidad del R5 Maxi Turbo de Carlos Sainz no le permitía ganar el Cto.de España que revalidaba Servia con el 037 en el mejor año que se recordará del Nacional de Rallyes. Oñoro con un fiable Opel Manta se adjudicaba el de Tierra, que seria el refugio de los Gr. B en las siguientes temporadas.

La explosion de los Gr.B se producia entrando en liza con sus productos marcas como Lancia, Ford, Peugeot y Audi. Coches muy espectaculares, con potencias superiores a 400 Cv. propiciaron graves accidentes, como el de Vatanen que le costó un cantado Cto.del Mundo y el mortal de Bettega. Salonen consegía los dos títulos para Peugeot. Destacando el S4 de Lancia y Toivonen.
En España emergía una figura de futuro que puso muy dificil la consecucion del título a Servia, Carlos Sainz y el R5 Turbo oficial. Al menos a Renault le quedaba el buen sabor de boca del titulo en tierra conseguido por el valiente Guillermo Barreras.

El Campeonato del Mundo de Rallyes volvía a ver un dominio aplastante del equipo Audi, consiguiendo esta vez Blomquist el título Mundial, por delante de su compañero Mikkola. La irrupcion del Peugeot 205 Turbo 16, más moderno y ligero que el Audi, rompía la tranquilidad del equipo alemán de cara a 1985.
Antonio Zanini conseguía imponerse en el Cto.de España con el espectacular Ferrari 308 GTB, su séptimo titulo Nacional de Asfalto por delante de un incisivo Salvador Servia que sin presupuesto no pudo completar toda la temporada. Para redondear su gran temporada, el “Marqués de Viladrau” se hacia con el certamen de Tierra.

Mikkola, uno de los maximos representantes de los finlandeses voladores se impuso al Rhorl que a pesar de sus dotes no pudo frenar el avance de los coches 4×4, tres de los cuales terminaron entre los cinco primeros. Al menos Lancia se llevó el título de marcas.
En España nacia el Campeonato de Rallyes de Tierra, cuya primera prueba tuvo el honor de disputarse en Asturias, y que se adjudicaba Ricardo Muñoz con un Citroen Visa. Para esta primera temporada, pocos aparatos, pero si muy variados y con aire casero que hoy en día no existe. En alfalto, la máxima categoria era para Genito Ortiz, y el R 5 Turbo de FASA España, con dura resistencia del gallego Beny Fernandez.

El rallye más deslizante del Campeonato de España era la segunda cita asturiana dentro del certamen 2002.
El Citroën Xsara WRC y Puras-Del Barrio no tienen absolutamente a nadie que les inquiete, ni por coche ni por pilotaje. Así, una vez más, el Xsara vuelve a ganar un rallye desde el primero al ultimo de los tramos.
Segundo era Enrique García Ojeda a los mandos de un Peugeot 306 Maxi.