Saab 9-5 V6 turbo de 300 CV | Auto Sprint

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Saab 95 V6 2010

Prueba del Saab 9-5 2.8T Aero Automático de 300 CV y tracción integral.
El Saab 9-5 es el primer modelo del fabricante sueco después de la compra de la compañía por parte de la holandesa Spyker. La berlina de altas prestaciones no ha perdido un ápice la herencia aeronaútica de Saab e introduce a la marca en un nueva generación más contemporánea. El prototipo Aero X y el Opel Insignia son las dos fuentes donde bebe el 9-5 en cuanto a diseño. Probamos el mayor de los 9-5, el 2.8 de 300 CV con cambio automático, tracción integral con diferencial trasero y chasis deportivo.

Por: David Herranz

siempre ha tenido su público dentro de los usuarios que buscaban algo diferente en los segmentos habituales, sobre todo berlinas. Los compradores de esta marca son personas de alto poder adquisitivo, que quieren ir con todos los lujos pero no llamar la atención por ello; podríamos decir que son compradores pudientes y discretos. La crisis de General Motors amenazaba con dejarnos a los amantes de estos coches y los cazas de aviación sin la marca sueca. La americana vendía la empresa a Spyker y ésta ha dado apoyo para que podamos disfrutar de este Saab 9-5 de nueva generación.

Desde el punto de vista estético toma ideas del prototipo Aero X, sobre todo en su frontal. Sin embargo su pertenencia hasta escasas fechas a General Motors explica las notables analogías con el Opel Insignia. De todas formas hablamos de un vehículo de 5 metros de largo, con formas limpias, mucha superficie acristalada y pequeños homenajes a glorias pasadas como el Saab 900. Todo ello desde un prisma aerodinámico notable y con personalidad propia. Los faros son adaptativos y Bi-Xenon, hay luces LED para las luces de freno y llantas de 19 pulgadas. El resultado es tan fino como imponente.

Un punto fuerte es el gran espacio en las plazas traseras, algo que se presupone por su gran longitud. En cualquier caso deja algo frío para un vehículo cuando vamos detrás. No pasa lo mismo para el piloto, nunca mejor dicho, ya que quien conduce se siente pilotando un caza de combate o un jet privado. Los asientos deportivos son espaciosos tanto en anchura como altura, sujetan bien y son fáciles de configurar a nuestro gusto.
La pantalla táctil de 8” con DVD y 9 altavoces es un sistema de entretenimiento notable, el cuadro de instrumentos con ordenador de a bordo ofrece múltiple información y contamos con el «Head-Up Display», que nos permite proyectar cierta información al parabrisas (igual que un avión de combate). También incorpora sistema de aparcamiento pilotado y arranque por botón. En este apartado concluímos con el maletero, amplio con sus 515 litros y rail para organizar la carga.

Desde el punto de vista dinámico estamos hablando de un vehículo por y para la carretera. En cambio automático o manual a través de las levas, el paso de una marcha a otra es muy limpio y rápido. A pesar de ser un vehículo de 5 metros de largo no es en absoluto un coche torpe gracias al chasis deportivo que reduce la altura del vehículo en 10 mm y a una barra estabilizadora delantera más firme. La dirección asistida asegura su dureza según la velocidad a la que vayamos, el cambio es dulce, el sonido de motor está conseguido y bien amortiguado por la insonorización … Todo eso si lo que queremos es un coche aplomado y con suficiencia para nuestros trayectos por carretera.

Si queremos exprimerle también nos da mucho. La velocidad punta está limitada a 250 km/h y gracias a la función Sport del sistema Drivesense la conducción es más deportiva. ¿Como? Dando más respuesta al acelerador, cambio a mayores vueltas de marcha, haciendo más sensible la dirección asistida y dejando que el ESP actúe más tarde. Este Drivesense tiene dos opciones más, Intelligent, que se adapta a nuestras características como conductor y Confort, con la suspensión más blanda y la respuesta al acelerador más suave. Por tanto tenemos tres coches en uno en este sentido, aunque tampoco se puede esperar que en función deportiva reviente el asfalto. Carácter pero lastrado obviamente por su gran peso. Para viajes de crucero en autopista, a una velocidad de 210 km/h ni se oye, ni da ninguna sensación de velocidad, resultando comodísimo; eso si, recordar las velocidades legales que marca cada estado pues si no ponemos el limitador acabarán llevándonos a la carcel (si nos pasa en España).
No es el coche que presicamente se adapta mejor a la ciudad por su gran tamaño pero el cambio automático está muy conseguido y al menos, en ese sentido, es más placentero circular por ámbitos urbanos que con una manual. En cuanto al consumo, hay que decir que es tragón de combustible. Con 10,6 litros de media (según los datos de la marca) hay opciones mucho más eficientes.

Por tanto si gustas de las berlinas diferentes, discretas y elegantes, de altas prestaciones y el bolsillo no es un problema, este Saab 9-5 con acabado Aero puede colmar tus exigencias.

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