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Peugeot 308

El último compacto de la firma del león repite las señas básicas del anterior 307 compartiendo entre otras cosas el chasis o las suspensiones. Por tanto sigue siendo un modelo fácil de conducir y con unas líneas muy dinámicas y compactas. El Peugeot 308 dispone de una completa gama de motores, tres propulsores de gasolina de 95, 120 y 150 caballos de potencia y tres Diésel de 90, 110 y 136 caballos respectivamente. Además y como es habitual en los modelos de Peugeot, el 308 es una referencia en materia de emisiones, por lo que en algunas versiones se omite el impuesto de matriculación.

Por: Dept. Redacción

El 308, la última apuesta de la firma francesa para la conducción en ciudad y carretera, supone una actualización con respecto al modelo 307. Una evolución con pocos cambios, ya que comparte las líneas generales del chasis y la configuración de las suspensiones. En defintiva su diseño está a medio camino entre un compacto al uso y un monovolumen por su gran alzada, que se traduce en un mayor espacio. El 308 hereda las líneas del concept-car 907, por lo que el acabado es muy dinámico y contemporáneo. Un coche que, siempre respetando los gustos, ofrece una estética atractiva, uno de los puntos a tener en cuenta en este segmento, que por lo general piensa en los usuarios jóvenes.

Desde el punto de vista de la dinámica el Peugeot 308 presenta una variada gama de motorizaciones. 6 opciones, tres Diésel y tres gasolina para todo tipo de usuario y bolsillos. Los tres gasolina tienen 95, 120 y 150 CV, con opción de cambio automático en las dos últimas. Por su parte los Diésel HDi cuentan con 90, 110 y 136 CV. Además de la variedad, los usuarios de los HDi 1.6 de 90 y 110 CV se aprovechan de la exención del impuesto de matriculación, ya que ambos motores emiten sólo 120 gr/km de CO2, por lo que cumplen el requisito para este beneficio fiscal. Combinando los 6 motores y las distintas transmisiones encontramos hasta 10 configuraciones distintas, suficientes para que cualquiera encuentre su 308 ideal. Sin embargo no hay que esperar una deportividad desmesurada, ya que en general el Peugeot tiene una respuesta precisa y fiable, pero no se le puede pedir un carácter salvaje a su mecánica.

Es la apuesta de la firma francesa para el segmento, la seguridad y la marcha confortable más allá de un vehículo potente y difícil de controlar. Para ello el compacto rescata en la parte delantera, las suspensiones McPherson, con barra antivuelco desacoplada. Detrás traviesa deformable, dos brazos y una barra antivuelco integrada. En conjunto, la marcha es estable para un tipo de conducción estándar, aunque los más exigentes echarán en falta un plus de nervio al coche.

Ese carácter sosegado le da un punto más en materia de seguridad activa, un apartado muy cuidado en el 308. El coche cuenta con elementos de seguridad como el ESP (de serie u opcional según las versiones), ABS y hasta 9 airbags, dos de ellos nuevos para Peugeot en este segmento, el de columna de dirección y el lateral trasero. Otros elementos de seguridad opcionales son el detector de cambio involuntario de carril, el detector de neumáticos deshinchados, el limitador/regulador de velocidad o los anclajes Isofix para los cinturones de seguridad.

En definitiva una actualización que ahonda en todos los conceptos desarrollados por Peugeot en este segmento y que no defraudará al usuario medio.

Más información en la web de la marca.